
Type One Energy suma 200 millones de dólares para construir una planta de fusión nuclear en Tennessee
Type One Energy, una startup de fusión nuclear con base en Knoxville, Tennessee, cerró una ronda Serie B de 200 millones de dólares para seguir adelante con su plan de tener una planta comercial funcionando en 2034. La ronda la encabezaron Breakthrough Energy Ventures (el fondo climático armado por Bill Gates) y Clutterbuck Capital, con la participación de Lowercarbon Capital, Siemens Energy Ventures y SiteGround Capital. Se suma a los 82,5 millones que la empresa ya había juntado en una extensión de su Serie A.
“La fusión sigue siendo, por ahora, una promesa a varios años: Type One es una de varias empresas (junto a Commonwealth Fusion, Helion y TAE) que compiten por ser la primera en conectar un reactor comercial a la red.”
A diferencia de otros proyectos de fusión que usan tokamaks, Type One construye un stellarator: un reactor con una geometría de bobinas más compleja, que según la empresa permite un funcionamiento continuo y más estable, sin depender de pulsos eléctricos. Para los imanes superconductores de alta temperatura, la compañía licenció la tecnología de Commonwealth Fusion Systems, otro de los nombres fuertes de la carrera por la fusión.
Los primeros dispositivos de prueba van a instalarse en el predio de Bull Run, una ex planta a carbón de la Tennessee Valley Authority que la empresa viene reconvirtiendo desde hace un par de años. La meta es llegar en 2034 a Infinity Two, su primera planta comercial, con 400 megavatios de potencia. El CEO Christofer Mowry dijo que apuntan a levantarla gastando menos capital que buena parte de la competencia, porque Type One actúa como integrador: diseña la planta y sus componentes, pero terceriza la fabricación en proveedores especializados en lugar de montar su propia línea de producción.
El interés de fondos como Breakthrough Energy o Siemens Energy Ventures en este tipo de proyectos viene creciendo en paralelo con la demanda eléctrica de los centros de datos y la expansión de la IA, que obliga a buscar fuentes de energía limpia capaces de entregar potencia de forma constante. La fusión sigue siendo, por ahora, una promesa a varios años: Type One es una de varias empresas (junto a Commonwealth Fusion, Helion y TAE) que compiten por ser la primera en conectar un reactor comercial a la red.


