Massachusetts le pone freno a los data centers: que se paguen su propia energía limpia

La gobernadora de Massachusetts, Maura Healey, firmó el martes una orden ejecutiva que cambia las reglas del juego para los próximos data centers que quieran instalarse en el estado. La medida, bautizada “Bring Your Own Clean Energy”, obliga a los desarrolladores a financiar y conseguir el 100% de energía limpia para sus operaciones, en vez de tirarle el costo a la red eléctrica que pagan los vecinos.
El límite se activa en los proyectos que superen los 25 megavatios de demanda pico: esos van a necesitar un acuerdo de beneficios comunitarios negociado con el municipio antes de siquiera arrancar el trámite de permisos estatales. Sin el visto bueno local, no hay permiso posible. La orden también prohíbe los acuerdos de confidencialidad entre agencias estatales y las empresas de data centers, algo que venía generando quejas por falta de transparencia en negociaciones anteriores.
Healey fue directa sobre qué pasa si una empresa no llega con su propia energía lista: “Nos gustaría que los data centers puedan proveer su propia energía limpia desde el día uno. Y si no pueden, van a tener que pagarles a los usuarios de la red por la energía que consuman hasta que su propio suministro esté en marcha”. Ese dinero va a un fondo de protección para los usuarios residenciales, creado específicamente para este fin.
La medida llega después de que el estado ya había congelado en junio una exención impositiva de 20 años que hasta ahora se le daba a estos proyectos a cambio de generar 100 empleos e invertir 50 millones de dólares. Entre el freno fiscal y esta nueva orden, Massachusetts se suma a la lista de estados que le empiezan a poner condiciones serias al boom de infraestructura de IA.
“Nos gustaría que los data centers puedan proveer su propia energía limpia desde el día uno. Y si no pueden, van a tener que pagarles a los usuarios de la red por la energía que consuman hasta que su propio suministro esté en marcha” — Maura Healey


