Noruega convierte una fábrica de paneles solares en un centro de datos 100% hidroeléctrico

La localidad noruega de Mo i Rana, unos 500 km al norte del Círculo Polar Ártico, dio luz verde para convertir parte de una fábrica de paneles solares en un centro de datos que va a funcionar con energía hidroeléctrica de la región. El permiso lo consiguió T1 Energy, la compañía estadounidense que hasta 2025 se llamaba Freyr Battery y que había construido ahí el complejo Giga Arctic, pensado en un principio para producir celdas solares.
«El municipio dio un paso hacia el futuro al aprobar el proyecto», dijo Dan Barcelo, presidente y CEO de T1 Energy.
Del predio, que tiene casi un millón de pies cuadrados, unos 161.000 se van a reconvertir para alojar servidores. El resto queda reservado para uso industrial. La empresa ya tiene asegurada capacidad de red por 396 MW en la zona, aunque el primer tramo del data center arranca con 50 MW y podría estar operativo en 2027.
Lo llamativo del caso es de dónde sale la energía. Mo i Rana está en una región con recursos hidroeléctricos abundantes, así que el centro de datos va a correr con electricidad barata y renovable desde el primer día, sin depender de gas ni de contratos de compra externos. Para T1 Energy también implica un cambio de planes: la fábrica solar nunca llegó a producir al ritmo que la compañía había proyectado, y ahora buena parte de esa infraestructura se reutiliza para atender la demanda de cómputo que empuja la inteligencia artificial en el norte de Europa.
Dan Barcelo, presidente y CEO de T1 Energy, dijo que el municipio “dio un paso hacia el futuro” al aprobar el proyecto. Para Noruega, que viene posicionándose como destino de data centers por su energía limpia y barata, es una señal más de que el interés no afloja.


