
Kokuyo diseñó el pisapapeles ideal para cuando te quedaste sin manos
Hay un problema chiquito que cualquiera que alguna vez copió algo de un libro conoce bien: las páginas se cierran solas justo cuando necesitás las dos manos libres. La papelera japonesa Kokuyo le encontró una solución tan simple que sorprende que a nadie se le haya ocurrido antes.
“Kokuyo no dio precio ni confirmó si va a venderse fuera de Japón, así que por ahora queda en la categoría de objeto de diseño para admirar (y, con suerte, importar).”
Se llama Yorisou Bunchin y es, en esencia, una barra de metal curva que se acuesta sobre el libro abierto y lo sostiene por peso propio, sin pinzas, sin bisagras y sin nada que se enganche en el papel. La curva sigue el relieve natural de las páginas abiertas, así que no resbala ni marca el papel con el uso.
Viene en varias versiones pensadas para distintos tamaños y gustos: una en bronce de unos 210 gramos, dos en hierro (negra y gris) de alrededor de 195 gramos, y una más grande, también de hierro, de 315 gramos para libros más gruesos. Es ese tipo de objeto que no resuelve nada grandioso, pero que una vez que lo usás te preguntás cómo hacías antes.
Kokuyo no dio precio ni confirmó si va a venderse fuera de Japón, así que por ahora queda en la categoría de objeto de diseño para admirar (y, con suerte, importar).


