España le pone límite verde a los centros de datos: exigirá 80% de energía renovable en tiempo real
El gobierno español avanza con una de las regulaciones más duras de Europa para centros de datos. El real decreto, que ya está en fase de audiencia pública, obliga a que el 80% del consumo eléctrico de estas instalaciones venga de energía renovable nueva, y no de cualquier forma: tiene que ser generación asociada directamente al proyecto y verificada minuto a minuto, no un promedio anual como se suele hacer hoy. Nada de comprar certificados verdes genéricos para cumplir el papel en diciembre.
Otro punto fuerte de la norma es la prohibición de revender derechos de acceso a la red eléctrica, algo que hasta ahora dejaba margen para la especulación con capacidad que después no se usaba. También se pide que el operador esté radicado en la Unión Europea. Todo esto llega en un momento en que España ya preconcedió más de 12 gigavatios de potencia para centros de datos, muy por encima de los 2,5 GW que se proyectaban para 2030 antes del boom de la inteligencia artificial.
España ya preconcedió más de 12 gigavatios de potencia para centros de datos, muy por encima de los 2,5 GW que se proyectaban para 2030.
El apuro del gobierno tiene una razón concreta: ordenar el crecimiento del sector antes de que la demanda de los centros de datos empiece a tensionar la red eléctrica del país, algo que ya pasó en otros lugares. En Irlanda, por ejemplo, estas instalaciones representan el 32% de todo el consumo eléctrico nacional, y en Países Bajos directamente aplicaron moratorias para frenar nuevos proyectos. La norma se enmarca además dentro de la Taxonomía Verde europea, el sistema que define qué actividades económicas se consideran sostenibles a nivel comunitario. Desde el sector ya hay voces que advierten que exigencias tan altas podrían frenar inversiones y empujar proyectos hacia países con reglas más laxas, así que el debate recién empieza.



