La IA se hace fuerte con las noticias que escribimos nosotros, y a los medios les toca la parte fea del trato

Un informe que empezó a circular esta semana pone en números algo que muchos periodistas venían sospechando: los chatbots como ChatGPT, Gemini o Claude arman buena parte de sus respuestas usando periodismo profesional, no contenido genérico de internet. Según el estudio “El nuevo PR”, elaborado por Fardo junto a la agencia On The Rocks a partir de datos de Muck Rack, el 84% de las citas que hacen los modelos de lenguaje provienen de fuentes externas, y más de la mitad de esas citas (51%) son notas de medios periodísticos. Las páginas propias de las marcas apenas llegan al 13,7%.
El 84% de las citas que hacen los modelos de lenguaje provienen de fuentes externas, y más de la mitad son notas de medios periodísticos.
Hay otro dato que explica bastante: el 44% de las citas que usa la IA sale del primer 30% de cada artículo, es decir, del copete y los primeros párrafos. Nada raro, en realidad: es la parte donde cualquier nota vuelca lo esencial. Pero confirma que estos sistemas no leen textos completos ni entienden matices, sino que rastrean fragmentos que funcionan como respuesta rápida a una pregunta.
El problema es la paradoja que se arma con esto. Los medios ganan peso como fuente de autoridad para entrenar y alimentar a la IA, pero pierden exactamente lo que los sostiene: las visitas. El informe cruza esto con datos de Google que ya venían marcando la tendencia: en 2024, el 58% de las búsquedas en Estados Unidos terminaron sin que el usuario hiciera clic en ningún link, y en la Unión Europea ese número llegó al 60%. La gente pregunta, la IA responde citando (a veces) a un medio, y ahí se termina el recorrido. El clic, que durante veinte años fue la moneda que pagaba las redacciones, se está evaporando justo cuando el contenido periodístico nunca fue tan usado.


