Un estudio le vuelve a discutir la existencia a la energía oscura
Un equipo liderado por el Instituto Tata de Investigación Fundamental de Bombay, con la participación del físico de Oxford Subir Sarkar, publicó en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society un análisis que pone en jaque la idea de que el universo se expande cada vez más rápido por la acción de la energía oscura. La observación que sostiene esa teoría desde fines de los 90 viene de supernovas tipo Ia, que los astrónomos usan como velas estándar para medir distancias cósmicas.
Al aplicar esa corrección, la aceleración cósmica que parecía tan sólida se debilita, y en algunos casos el resultado apunta directamente a una desaceleración.
El grupo de Sarkar volvió a analizar el catálogo Pantheon+, que reúne más de 1.700 supernovas tipo Ia observadas en los últimos 25 años, pero esta vez corrigiendo un factor que suele pasarse por alto: el brillo de estas explosiones cambia según la edad de la estrella que les dio origen. Al aplicar esa corrección, la aceleración cósmica que parecía tan sólida se debilita, y en algunos casos el resultado apunta directamente a una desaceleración.
Hay otro dato que complica todavía más el panorama estándar: la aceleración detectada no aparece pareja en todas las direcciones del cielo, sino que se concentra hacia el mismo punto al que apunta el movimiento local del sistema solar, marcado por una zona más caliente en la radiación cósmica de fondo. Para Sarkar, eso sugiere que buena parte de lo que se venía interpretando como energía oscura podría ser en realidad un efecto de cómo nos movemos nosotros respecto al resto del universo.
El propio equipo aclara que el resultado no alcanza para descartar el modelo cosmológico estándar, y que hace falta más evidencia. La prueba de fondo llegará con el Observatorio Rubin de Chile, que en los próximos años va a relevar muchísimas más supernovas con su barrido LSST y debería mostrar si esta grieta en la energía oscura se sostiene o se cierra.



