CLARITY Act: el Senado de EEUU define hoy el futuro regulatorio de las criptomonedas
El Senado de Estados Unidos vota hoy, martes 15 de septiembre, una votación procesal para la Ley Clarity (Digital Asset Market Clarity Act), la norma que podría convertirse en el primer marco regulatorio integral para las criptomonedas en la historia del país. La votación de cloture está pautada para las 2:15 p.m. hora de Washington y necesita 60 votos para avanzar. Los republicanos tienen 53 bancas, así que precisan sumar al menos siete demócratas o independientes para destrabarla.
Un resultado favorable reforzaría la confianza de bancos y fondos grandes para meterse de lleno en cripto; un rechazo, en cambio, alimenta la idea de que Washington sigue sin ponerse de acuerdo con bitcoin y el resto de los activos digitales.
El proyecto ya pasó por la Cámara de Representantes y busca terminar con años de incertidumbre sobre quién regula qué en el mundo cripto. Hoy la SEC y la CFTC se pisan la manguera todo el tiempo, y las reglas terminan cambiando según quién gobierne. La Ley Clarity le daría más peso a la CFTC, el organismo más chico de los dos, para supervisar buena parte del mercado de activos digitales. Eso incomoda a los demócratas, que piden cláusulas de ética más duras para evitar conflictos de interés (sobre todo por los proyectos cripto ligados a Trump) y más controles contra el lavado de dinero. Los republicanos, por su parte, sumaron una cláusula que prohíbe a funcionarios federales emitir sus propias criptomonedas.
Si la votación sale bien, el Senado avanza con el debate y las enmiendas, aunque todavía falta la votación final para que se convierta en ley. Si no llega a los 60 votos, el esfuerzo legislativo de este año queda trabado y, con las elecciones de noviembre cada vez más cerca, la chance de sacar una ley cripto integral se puede estirar hasta 2027.
Para el mercado, lo que se juega hoy pesa más como señal política que como un cambio inmediato en las reglas. Un resultado favorable reforzaría la confianza de bancos y fondos grandes para meterse de lleno en cripto; un rechazo, en cambio, alimenta la idea de que Washington sigue sin ponerse de acuerdo con bitcoin y el resto de los activos digitales.



