
Los ETF de Solana pulverizaron su récord semanal: captaron 188 millones de dólares
Los fondos cotizados de Solana que operan en Wall Street tuvieron la mejor semana desde que arrancaron: entre el 21 y el 25 de septiembre sumaron 188 millones de dólares en entradas netas, según datos de Farside Investors que recogió CoinDesk. El viernes solo, los fondos captaron 87 millones, la jornada más fuerte desde el lanzamiento de estos productos.
Para el inversor argentino, que en su gran mayoría accede a SOL a través de exchanges y no de estos ETF (reservados a cuentas en brokers de EEUU), el dato funciona sobre todo como termómetro: cuando las gestoras grandes ponen plata institucional en un activo, suele ser una señal de que ese activo dejó de ser cosa de nicho.
El reparto quedó bastante desparejo. El BSOL de Bitwise se llevó 128 millones, casi el 70% de todo lo que entró esa semana. Detrás quedaron el GSOL de Grayscale con 28 millones y el FSOL de Fidelity con 18 millones, mientras que Morgan Stanley, VanEck, Franklin Templeton y 21Shares se repartieron los 14 millones restantes.
Con este empujón, el acumulado de los ETF de Solana desde que se lanzaron ya llega a 1.600 millones de dólares, y Bitwise sigue siendo, por lejos, el que más plata capturó: 1.200 millones, tres de cada cuatro dólares que entraron al producto en total.
La suba de interés institucional contrasta con el precio de SOL, que el lunes por la mañana cotizaba cerca de los 119 dólares, todavía un 60% por debajo de su máximo histórico de casi 293 dólares. Parte de la apuesta de los fondos pasa por lo que viene en la red: los desarrolladores están probando Alpenglow, la actualización que promete bajar el tiempo de finalización de una transacción de 12,8 segundos a apenas 150 milisegundos, algo que achicaría bastante la distancia con las blockchains más rápidas del mercado.
Para el inversor argentino, que en su gran mayoría accede a SOL a través de exchanges y no de estos ETF (reservados a cuentas en brokers de EEUU), el dato funciona sobre todo como termómetro: cuando las gestoras grandes ponen plata institucional en un activo, suele ser una señal de que ese activo dejó de ser cosa de nicho.


