Porsche ya vende de serie la carga inalámbrica para el Cayenne Electric
Porsche dio un paso que venía prometiendo hace casi un año: la carga inalámbrica para el Cayenne Electric dejó de ser un anuncio de laboratorio y ya se puede pedir en Alemania y otros mercados europeos. La automotriz confirmó esta semana que el sistema, que había mostrado como adelanto en diciembre pasado, entró en producción real.
El sistema también suma sensores de movimiento y detección de objetos metálicos: si un animal se cruza bajo el auto o algo se calienta sobre la base, corta la carga automáticamente.
La propuesta es simple de usar aunque compleja por dentro: el auto tiene una placa receptora en la parte de abajo y el usuario instala una base fija en el piso del garage o cochera. Alcanza con estacionar arriba, con ayuda de guiado automático en la pantalla para centrarlo bien, y la carga arranca sola, sin cables ni conectores. Porsche asegura hasta 11 kW de potencia y una eficiencia de transferencia de energía cercana al 90 por ciento, algo que hasta hace poco parecía difícil de lograr en un sistema inductivo para un vehículo de este porte. El paquete completo, entre la placa que va en el auto y la base de piso trifásica, ronda los 6.961 euros en Alemania, bastante más que un cargador tradicional de pared.
El sistema también suma sensores de movimiento y detección de objetos metálicos: si un animal se cruza bajo el auto o algo se calienta sobre la base, corta la carga automáticamente. Por ahora es exclusivo del Cayenne Electric, que se fabrica desde febrero en la planta de VW en Bratislava, y Porsche todavía no confirmó si lo va a llevar a otros modelos como el Taycan o el Macan eléctrico. La marca planea sumar el resto de los mercados Porsche Connect de forma escalonada, con la excepción de China.



