
La FCC le dio a SpaceX el permiso que le faltaba para llevar Starlink Mobile fuera de Estados Unidos
La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) le dio a SpaceX una autorización que venía pidiendo desde hace meses: el permiso para operar Starlink Mobile, su servicio de conectividad satelital directa a celulares, más allá de las fronteras estadounidenses. La decisión, fechada el 17 de septiembre, le otorga a Space Exploration Holdings una licencia internacional bajo la Sección 214 de la ley de telecomunicaciones de ese país, que habilita tanto el tránsito de tráfico como la reventa del servicio a nivel global.
Con este permiso en mano, la compañía queda un paso más cerca de vender ese salto fuera de Estados Unidos.
En criollo: hasta ahora SpaceX podía operar Starlink Mobile dentro de EEUU gracias a su acuerdo con T-Mobile, pero necesitaba este aval para actuar como operador registrado cuando las llamadas o los datos cruzan una frontera. El permiso no activa el servicio en ningún país nuevo de forma automática, eso todavía depende de acuerdos locales caso por caso, pero destraba el paso administrativo que la compañía necesitaba para expandirse.
La red ya tiene un pie afuera de Estados Unidos. Además de T-Mobile, SpaceX viene sumando socios como KDDI en Japón, que usa satélites Gen2 más potentes, Rogers en Canadá, +Móvil en Panamá y FASTWEB en Italia, donde ya probaron una videollamada satelital. Según la empresa, la constelación direct-to-cell suma unos 650 satélites en órbita y podría alcanzar a 1.900 millones de personas en seis continentes sin necesidad de un celular especial.
Gwynne Shotwell, presidenta de SpaceX, había dicho que combinar el espectro que fueron comprando con una flota satelital más grande podría hacer que Starlink Mobile termine siendo 100 veces mejor que la versión actual. Con este permiso en mano, la compañía queda un paso más cerca de vender ese salto fuera de Estados Unidos.


