
El CERN empezó a desarmar el LHC para instalarle imanes muchísimo más potentes
El CERN empezó a desarmar el Gran Colisionador de Hadrones, y no es joda: van a sacar 28 imanes superconductores que vienen funcionando desde que se construyó la máquina, hace casi 20 años. La tarea forma parte de la actualización de Alta Luminosidad (HiLumi LHC), un proyecto que va a dejar al acelerador de partículas más potente de lo que fue en toda su historia.
Los imanes que están sacando son los “inner triplets”, tres bobinas ubicadas a cada lado de los puntos donde chocan los haces de partículas en los experimentos ATLAS y CMS.
Los imanes que están sacando son los “inner triplets”, tres bobinas ubicadas a cada lado de los puntos donde chocan los haces de partículas en los experimentos ATLAS y CMS. Su trabajo es apretar los haces al máximo antes del choque, porque cuanto más comprimidos llegan, más colisiones se producen y más datos generan los detectores.
Los reemplazos usan niobio-estaño en vez de niobio-titanio y alcanzan campos magnéticos de 11,3 teslas, un 40% más fuertes que los actuales. El desarme arrancó el 7 de septiembre, y lo primero que sacaron fue justo uno de esos imanes, un hito que el director general del CERN, Mark Thomson, fue a ver en persona al túnel. ALICE y LHCb, los otros dos experimentos grandes del colisionador, no necesitan tanta luminosidad instantánea, así que conservan sus triplets actuales, aunque también van a recibir mejoras.
Según Jean-Philippe Tock, a cargo de la coordinación del proyecto, los primeros cuadrupolos nuevos van a llegar al túnel recién a principios de 2029: antes hay que instalar 16 criostatos y 28 conjuntos criogénicos. Markus Zerlauth, líder del proyecto HiLumi, lo describió como presenciar el traspaso entre generaciones de una máquina que lleva casi dos décadas rompiendo récords de la física de partículas.


