La fábrica de chips de TSMC en Arizona pone en jaque el agua del desierto

La fábrica de chips de TSMC en Arizona pone en jaque el agua del desierto

La expansión de TSMC en el norte de Phoenix, Arizona, ya suma una inversión de 100 mil millones de dólares y metió a la empresa de lleno en un problema que no tiene nada que ver con semiconductores sino con agua. La planta consume 4,75 millones de galones por día, en una región donde el río Colorado viene recortando su caudal desde hace años.

Por ahora TSMC recicla el 65% de esa agua, unos 3,5 millones de galones diarios, un volumen que equivale a lo que gastan cerca de 12 mil hogares. Otro 15% se pierde por evaporación durante el enfriamiento de los equipos. Para 2028 la compañía quiere llegar al 90% de reutilización, cuando termine de construir una planta de reclamación dedicada exclusivamente a sus fábricas de Phoenix.

“Buena parte de lo que hoy se llama la nube depende, en los hechos, del consumo de agua en algún desierto.”

Paige Bensen, ingeniera de agua de proceso de la empresa, contó que con esa nueva planta van a pasar del 65% de reutilización al 90% o más. Robert Serrano, que gestiona el área de agua de la planta, lo resume así: es crítico para el proceso de fabricación. La ciudad de Phoenix ya dio el visto bueno al proyecto porque, según sus propios cálculos, hay agua suficiente para sostener la operación sin comprometer al resto de la región.

Sarah Porter, del Kyl Center for Water Policy de la Universidad Estatal de Arizona, marcó el punto que más repercute puertas adentro de la industria: buena parte de lo que hoy se llama la nube depende, en los hechos, del consumo de agua en algún desierto. Los chips que terminan en celulares y en centros de datos de inteligencia artificial salen de fábricas que necesitan volúmenes enormes de agua para enfriar equipos y limpiar obleas de silicio, y esa demanda compite de manera directa con el consumo humano y agrícola de la zona.

CATEGORIES

COMMENTS

Wordpress (0)
Disqus ( )