
Chile le pone fecha límite al celular viejo: la nueva Ley REP apunta a la reparación antes que al basural
Chile avanzó a una nueva etapa de su Ley REP (Responsabilidad Extendida del Productor), la normativa que obliga a fabricantes y distribuidores a hacerse cargo del destino final de celulares, computadoras, tablets y otros equipos electrónicos. El cambio se apoya en un decreto publicado en mayo de este año y ya está en aplicación: fija metas de recolección y valorización, pero con un giro importante respecto a la etapa anterior, ya que ahora la reparación y el reacondicionamiento de equipos cuentan como una forma válida de cumplir los objetivos, no solo el reciclaje final.
Un modelo que empieza a instalarse como alternativa intermedia entre comprar nuevo y tirar el equipo viejo.
El Ministerio del Medio Ambiente chileno viene remarcando que la ley no se limita al reciclaje. La idea es meter un escalón antes en la cadena, dar una segunda vida útil al dispositivo, y recién cuando ya no sirve para nada, mandarlo a valorización de materiales. Para eso el sistema suma puntos limpios, puntos verdes, recepción en comercios y campañas de retiro a domicilio para que la gente entregue sus equipos en desuso.
Los números explican por qué la exigencia se puso más dura. Según cifras oficiales citadas en la normativa, durante 2025 entraron al mercado chileno unas 279.600 toneladas de aparatos eléctricos y electrónicos. De esas, se estima que 220.700 toneladas terminaron convertidas en residuo, pero apenas el 4,9% fue efectivamente reciclado. La brecha entre lo que se descarta y lo que realmente se recupera es enorme, y es justamente el problema que la nueva etapa busca empezar a cerrar.
En la práctica, ya aparecen empresas privadas sumándose a ese esquema de reacondicionamiento. Es el caso de SmartDeal, que revende equipos usados tras una inspección técnica de 47 puntos (pantalla, procesador, cámara, batería) y los entrega con garantía de fabricante por 12 meses, un modelo que empieza a instalarse como alternativa intermedia entre comprar nuevo y tirar el equipo viejo.


