Los centros de datos ya cubren la mitad de su consumo eléctrico con contratos de energía limpia
Los centros de datos se convirtieron en uno de los actores más grandes del mercado global de energía limpia, y no es casualidad: necesitan asegurarse el suministro para sostener el boom de la inteligencia artificial. Según un análisis basado en datos de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la industria tecnológica firmó en 2025 alrededor del 40% de todos los acuerdos corporativos de energía limpia del mundo, un volumen que hoy cubre casi la mitad de la demanda eléctrica de estas infraestructuras.
La escala del negocio da una idea del fenómeno: cinco grandes empresas tecnológicas invierten juntas más de 400.000 millones de dólares en capital, una cifra que supera a toda la producción mundial de petróleo y gas natural. Y aunque cada tarea de IA consume cada vez menos electricidad gracias a mejoras de software, el consumo total sigue disparado. Un solo rack de servidores, del tamaño de una heladera común, va a demandar en 2027 tanta energía en sus picos como 75 hogares juntos.
El consumo de los centros de datos pasaría de 487 teravatios hora en 2025 a 975 hacia fin de la década, según las proyecciones citadas, lo que equivaldría a cerca del 3% de la demanda eléctrica mundial. Para sostener ese ritmo sin apagones, el sector apuesta fuerte a las baterías: se esperan entre 20 y 25 gigavatios de almacenamiento de litio instalados para 2030, además de sobredimensionar la infraestructura entre un 30% y un 70% para tener margen de reserva.
Si la demanda eléctrica de la IA sigue esta curva, la disponibilidad de energía limpia podría terminar siendo tan determinante para el crecimiento del sector como la provisión de chips o la construcción de nuevos centros de cómputo.



