OpenAI le muestra los dientes a Nvidia: los primeros números de su chip Jalapeño
OpenAI empezó a mostrar los primeros resultados reales de Jalapeño, el chip que está desarrollando junto a Broadcom para acelerar la inferencia de sus modelos de IA, es decir, el proceso que ocurre cada vez que alguien le hace una pregunta a ChatGPT y el sistema tiene que generar una respuesta. Según los benchmarks de InferenceX, la prueba independiente que realiza la consultora SemiAnalysis, Jalapeño entrega más tokens por usuario y mayor rendimiento por cada kilovatio consumido que los sistemas Blackwell de Nvidia, que hoy son la referencia del mercado.
Richard Ho, quien está al frente del área de hardware de OpenAI, dijo que los resultados marcan un avance muy significativo porque el chip permite atender más carga de trabajo de IA por unidad de energía y devolver las respuestas más rápido. El diseño apunta a reducir los cuellos de botella que se generan en las etapas de prefill y en el movimiento de datos, además de mantener cerca del procesador la memoria caché que guarda el estado de los modelos.
El proyecto se conoció en octubre del año pasado, cuando OpenAI y Broadcom anunciaron formalmente la alianza para construir hardware propio en lugar de depender por completo de proveedores externos. La compañía apunta a fabricar un primer lote reducido de Jalapeño hacia fines de 2026, con un despliegue más grande recién en 2027.
La movida confirma algo que se venía viendo: los gigantes de la IA ya no se conforman con comprar chips, quieren controlar también el hardware que los hace correr. Y para una industria que gasta fortunas en energía y en GPUs, cualquier mejora de eficiencia como la que promete Jalapeño puede traducirse en menores costos y, con el tiempo, en productos de IA más baratos para el usuario final.
Jalapeño entrega más tokens por usuario y mayor rendimiento por cada kilovatio consumido que los sistemas Blackwell de Nvidia.



