
Rollme Matrix: el smartwatch de 89 dólares que esconde una cámara que sale disparada de la corona
Rollme presentó el Matrix, un smartwatch que a simple vista parece uno más de los tantos relojes inteligentes económicos que circulan por AliExpress, pero que tiene un truco escondido en la corona: al girarla, se despliega una cámara diminuta pensada para videollamadas y fotos rápidas sin sacar el teléfono del bolsillo.
No pasó por Kickstarter ni Indiegogo: es lanzamiento directo a retail, lo que lo hace más accesible para quien quiera probar la idea sin esperar una campaña de crowdfunding.
La idea no es nueva del todo (ya hubo relojes con cámara fija apuntando hacia arriba, siempre en un ángulo incómodo), pero Rollme resolvió el problema de otra forma: la cámara pop-up se ubica en el lateral y se puede orientar de manera más natural hacia la cara, lo que mejora bastante el encuadre en una llamada. El mecanismo se retrae cuando no se usa, así que el reloj mantiene un perfil bastante convencional el resto del tiempo.
Por dentro, el Matrix funciona como un teléfono en miniatura: tiene ranura para SIM y soporta bandas 4G globales, así que puede operar de forma completamente independiente del celular, aunque también se sincroniza por Bluetooth si el usuario prefiere no gastar otra línea. La pantalla es una AMOLED de 2,06 pulgadas con resolución 410 x 502, corre sobre un procesador SL8541E con 2GB de RAM y 16GB de almacenamiento, e incluye GPS, brújula, monitoreo de frecuencia cardíaca las 24 horas, oxígeno en sangre y seguimiento de sueño por fases.
La batería es de 1.100 mAh, con una autonomía que Rollme promete de más de 20 días con uso normal, y se carga por completo en apenas 80 minutos mediante un cable magnético. También tiene certificación IP67, así que resiste polvo y salpicaduras sin problema.
El Rollme Matrix ya está a la venta en el sitio oficial de la marca por 89,99 dólares, en dos colores: Midnight Black y Dawn Gold. No pasó por Kickstarter ni Indiegogo, es lanzamiento directo a retail, lo que lo hace más accesible para quien quiera probar la idea sin esperar una campaña de crowdfunding.


