La NASA encontró un lago de lava activo en uno de los volcanes más aislados del planeta

En una de las esquinas más despobladas del planeta, la NASA confirmó que el volcán Mount Michael tiene un lago de lava permanente burbujeando en su cráter. El hallazgo salió de comparar imágenes de los satélites Landsat 8 y Landsat 9, tomadas el 24 de agosto y el 1 de septiembre, en uno de los pocos días sin nubes que suele tener esa zona del Atlántico Sur.
Mount Michael está en la isla Saunders, parte de las Islas Sandwich del Sur, una cadena volcánica de unos 350 kilómetros pegada al Círculo Antártico y sin población permanente. Es un estratovolcán de 843 metros que llevaba años mostrando actividad baja y difícil de confirmar desde tierra, justamente por lo inaccesible que es. Las imágenes más recientes muestran el brillo característico de lava expuesta en la cumbre, una pluma de gases y nieve ennegrecida en las laderas del norte.
Hoy se lo cuenta entre un grupo muy chico de volcanes con lago de lava estable, junto a Kilauea, Nyamulagira y Erta Ale.
Para llegar a esta conclusión, los investigadores cruzaron tres décadas de registros térmicos de Landsat, Sentinel y ASTER con datos de temperatura de MODIS y VIIRS, mediciones de dióxido de azufre del satélite Aura y las alertas del sistema MIROVA, que rastrea puntos calientes volcánicos en todo el mundo. Esa combinación permitió pasar de la sospecha a la confirmación: hoy se lo cuenta entre un grupo muy chico de volcanes con un lago de lava estable, junto a Kilauea en Hawái, Nyamulagira en el Congo y Erta Ale en Etiopía.
Más allá de lo llamativo de la imagen, el caso muestra algo bastante concreto sobre el trabajo de monitoreo volcánico hoy: gran parte de lo que se sabe de estos lugares extremos depende pura y exclusivamente de satélites, porque mandar gente ahí es prácticamente imposible. Mount Michael va a seguir bajo la lupa de estos mismos instrumentos para ver si esa actividad se mantiene estable o empieza a cambiar.


