
Cuánto sale hoy cargar un auto eléctrico en Argentina, con los nuevos planes de YPF
Con el crecimiento sostenido de patentamientos de autos eléctricos en el país (ya representan el 15% del mercado, según venimos contando en notas anteriores), empieza a haber una pregunta cada vez más práctica: ¿cuánto sale realmente cargar uno de estos autos en Argentina? YPF, uno de los principales jugadores en infraestructura de carga, actualizó su esquema comercial y dejó atrás el modelo anterior.
Cómo era antes y cómo es ahora
Hasta hace poco, los usuarios accedían a una membresía mensual que permitía cargar la batería de forma ilimitada, sin importar cuánto ni con qué frecuencia. Ese modelo quedó sin efecto. En su lugar, YPF pasó a un esquema tarifario escalonado según el volumen de energía que consume cada usuario: los planes nuevos arrancan en $39.900 por mes para 50 kWh, y pueden llegar hasta $290.100 para un consumo de 500 kWh mensuales.
Cuánto gasta un usuario típico
Para calcularlo hay que partir de un dato de referencia: un auto eléctrico urbano consume, en promedio, unos 15 kWh cada 100 kilómetros. Alguien que recorra más de 250 kilómetros por día va a superar fácilmente los 500 kWh mensuales, entrando directo en el escalón más caro del plan, cerca de los $290.000 por mes. Para un uso más moderado, de auto de ciudad sin grandes trayectos diarios, el gasto se acerca más al piso de la escala.
Cómo se compara con la nafta
Aunque no hay una comparación perfecta porque depende mucho del modelo de auto y del estilo de manejo, la lógica de fondo sigue siendo la misma que en cualquier país donde avanza la electrificación: el costo por kilómetro recorrido suele quedar bastante por debajo del combustible tradicional, aunque el ahorro se diluye un poco cuando se suma el costo de instalar un cargador propio o cuando se depende exclusivamente de la red pública, todavía chica en el país.
Lo que viene en infraestructura
A nivel global, la conversación sobre carga eléctrica dejó de ser solo sobre cuántos cargadores hay, y pasó a enfocarse en la usabilidad real: sesiones más rápidas, integración con la navegación del auto para mostrar disponibilidad en tiempo real, y menos sorpresas frustrantes al llegar a una estación. Nuevas químicas de batería en desarrollo apuntan a reducir los tiempos de carga en toda la industria en los próximos años, algo que eventualmente también va a llegar al mercado argentino a medida que se sumen más modelos con esa tecnología.
Para quien vende o instala infraestructura: con el esquema de YPF ahora atado al consumo real, instalar un cargador domiciliario se vuelve más atractivo para quien recorre distancias largas todos los días, ya que la comparación de costos entre cargar en casa y depender de la red pública cambia bastante según cuánto se use el auto.


