
Esta PC gamer tiene un cerezo de titanio que florece cuando el hardware se calienta
AFTERSHOCK, un armador de PCs de Australia especializado en equipos a medida, presentó una gaming PC que convierte el calor del hardware en un espectáculo visual: la Cherry Bloom, una torre de 14.200 dólares con un árbol de cerezo hecho de titanio que abre sus flores a medida que sube la temperatura del sistema.
Desde la empresa lo resumen así: “La mayoría de los armadores gasta todo el presupuesto tratando de esconder ese momento.
El detalle no es cosmético en el sentido tradicional: no hay motores, ni luces RGB, ni software manejando la animación. Los 70 pétalos están hechos a mano en aleación de titanio y reaccionan de forma puramente mecánica al calor que genera el equipo. Cuando arrancás un juego pesado y la placa de video empieza a laburar en serio, las flores se van abriendo solas; cuando el sistema se enfría, vuelven a cerrarse.
Desde la empresa lo resumen así: “La mayoría de los armadores gasta todo el presupuesto tratando de esconder ese momento. Nosotros construimos una máquina entera para celebrarlo.”
Por dentro, la Cherry Bloom tampoco se queda atrás en potencia: procesador Ryzen 7 9800X3D, placa de video RTX 5080 de Zotac, 64 GB de RAM DDR5 a 6000 MHz, 2 TB de almacenamiento SSD PCIe Gen4 y una fuente de 1300W con certificación Platinum. La refrigeración es líquida, de circuito abierto y hecha a medida, y el gabinete, un APNX V2, tiene vidrio en 270 grados para que el mecanismo de pétalos quede siempre a la vista.
Por ahora la Cherry Bloom se puede pedir directo desde el sitio de AFTERSHOCK, con despacho al siguiente día hábil. Eso sí, apunta a un público bastante específico: el que no tiene problema en pagar un plus altísimo por tener, literalmente, una escultura cinética adentro del gabinete.


