Ripple sacó una guía para que bancos e instituciones entiendan qué tan “regulada” está realmente RLUSD

Ripple, la empresa detrás de la stablecoin RLUSD, publicó el 11 de septiembre un documento pensado para bancos y otras entidades que están evaluando si conviene tener, liquidar o construir productos sobre ese token. La idea central del texto es simple pero incómoda para el sector: la palabra “regulada” no siempre significa lo mismo.
El documento también menciona que en diciembre de 2025 la CFTC habilitó a ciertos operadores a usar bitcoin, ether y algunas stablecoins como garantía en operaciones de futuros.
Según la compañía, una licencia de transmisor de dinero, una carta fiduciaria estatal y la supervisión de un regulador bancario federal implican, todas, algún tipo de control gubernamental. Pero cada una trae requisitos de capital distintos, reglas de reservas distintas y consecuencias muy diferentes si el emisor de la stablecoin quiebra. Para una empresa que va a mover plata a través de ese token, esa diferencia deja de ser un detalle técnico y pasa a definir el riesgo real que está asumiendo.
En el caso puntual de RLUSD, Ripple explica que el token lo emite Standard Custody & Trust Company, una subsidiaria suya, bajo una carta fiduciaria que aprobó el regulador financiero de Nueva York en diciembre de 2024. Los activos que respaldan la stablecoin, efectivo y bonos del Tesoro estadounidense, están segregados y bajo la custodia de BNY Mellon desde julio pasado, con auditorías mensuales de un contador independiente.
El documento también menciona que en diciembre de 2025 la CFTC habilitó a ciertos operadores a usar bitcoin, ether y algunas stablecoins como garantía en operaciones de futuros. Aunque aclara algo importante: esa norma no nombra a RLUSD de forma específica ni funciona como un sello de aprobación oficial.


