
Uno de cada tres sitios nuevos ya no los escribe una persona
Pew Research Center analizó casi 500.000 páginas web en inglés, tomadas del archivo Common Crawl, y las pasó por un detector de texto generado por IA llamado Open Pangram. El resultado explica bastante de lo que se viene sintiendo al navegar hace un tiempo: el 35% de las páginas publicadas después del lanzamiento de ChatGPT, en noviembre de 2022, muestran señales de haber sido escritas o editadas con inteligencia artificial. Si se mide todo el período 2021-2026, el número baja a 9,6%, pero la curva viene subiendo sin parar desde que arrancó el boom de los chatbots.
Los indicadores que usaron los investigadores son bastante reconocibles para cualquiera que lea contenido online todo el día: el uso del guion largo se duplicó desde 2023, la coma de Oxford subió 63% y palabras como “delve”, “interplay” o “testament” aparecen mucho más seguido de lo que aparecían antes. También encontraron que las estructuras del tipo “no es X, es Y” se triplicaron. El fenómeno pega más fuerte en dominios .com que en .org, .edu o .gov.
Lo que deja el estudio no es una sorpresa completa, pero sí pone un número concreto a algo que muchos veníamos sospechando cada vez que un resultado de Google lleva a un artículo genérico, sin autor claro y con ese tono neutro que no se parece a nadie escribiendo de verdad. Si un tercio de lo nuevo que se publica ya pasó por un modelo de lenguaje, buscar información específica en internet se va a poner más difícil, no menos. Y para los sitios que todavía escriben con gente de carne y hueso, diferenciarse por eso empieza a valer más que nunca.


