El cometa interestelar 3I/ATLAS esconde niveles récord de metanol

El cometa interestelar 3I/ATLAS volvió a dar que hablar. Un equipo de astrónomos que usó el observatorio ALMA, en el desierto de Atacama, detectó en su coma una cantidad de metanol muchísimo más alta de lo que suele verse en los cometas del sistema solar. La proporción de metanol respecto al cianuro de hidrógeno ronda entre 70 y 120, un valor que ubica a 3I/ATLAS entre los objetos más ricos en esta sustancia jamás estudiados.
Nathan Roth, uno de los investigadores a cargo del análisis, lo resumió con una frase que quedó picando: observar este cometa es como tomarle una huella digital a otro sistema solar. Y tiene sentido, porque 3I/ATLAS no nació acá. Es apenas el tercer objeto interestelar confirmado que atraviesa nuestro vecindario cósmico, después de ‘Oumuamua en 2017 y Borisov en 2019.
Observar este cometa es como tomarle una huella digital a otro sistema solar — Nathan Roth, investigador del estudio.
Lo que más llamó la atención del equipo fue otro detalle. Encontraron que pequeños granos de hielo dentro de la coma del cometa actúan como si fueran minicometas propios: se calientan por separado y liberan su propio metanol a medida que 3I/ATLAS se acerca al Sol. Es la primera vez que se documenta este comportamiento en un cuerpo de origen interestelar, y sugiere que su hielo se formó en condiciones bastante distintas a las que dieron origen a los cometas que conocemos.
Para los científicos, cada dato que sale de 3I/ATLAS es una oportunidad rara: poder estudiar material que se formó alrededor de otra estrella, en otro rincón de la galaxia, sin moverse de la Tierra. El estudio se publicó en The Astrophysical Journal Letters y las observaciones siguen en curso mientras el cometa continúa su recorrido por el sistema solar.


