
Por primera vez, los autos a nafta ya no son mayoría en el mundo
En el primer semestre de 2026 pasó algo que no se había visto nunca desde que existe el auto: los modelos a nafta pura quedaron por debajo de la mitad de las ventas globales. Según los datos de la consultora Mobility Global (la ex S&P Global Mobility), representaron el 49% del mercado, con 20,25 millones de unidades vendidas, un 10% menos que el año anterior.
“Ese dato, más que cualquier porcentaje, es el que explica por qué la tendencia no parece tener vuelta atrás.”
El resto se repartió entre híbridos convencionales, que llegaron al 18% con una suba del 10%, autos eléctricos a batería, que treparon al 17% con un salto del 12%, y el 16% restante entre diésel e híbridos enchufables. La caída es más marcada si se la compara con 2021, cuando los autos a nafta todavía acaparaban el 73% de las ventas en el mundo. En menos de cinco años perdieron 24 puntos porcentuales.
El reparto por región cuenta otra parte de la historia. En China las ventas de nafta cayeron 26% y el país ya concentra la mitad de todos los eléctricos vendidos en el planeta, unos 3,44 millones de unidades. En Europa la caída fue del 13% y los eléctricos crecieron 32%, mientras que en el sudeste asiático treparon 81% y en Oceanía se duplicaron. Estados Unidos va a contramano: ahí los eléctricos bajaron 15% y, en el segundo trimestre, la nafta y el diésel todavía representan casi el 77% del mercado, con los híbridos ganando el terreno que antes era de los eléctricos.
Yoshiaki Kawano, de Mobility Global, lo resumió con una frase simple: casi nadie que compra un eléctrico vuelve después a la nafta o al híbrido. Ese dato, más que cualquier porcentaje, es el que explica por qué la tendencia no parece tener vuelta atrás.


